El otoño siempre es encantador!
De pasaje por el mercado, me quedé observando una montaña de belleza! Eran calabazas y zapallos, de esos que inspiran con sus colores y formas caprichosas y que luego nos hacen pensar en postres y sopas deliciosas y reconfortantes. Son los placeres que nos deja la abundancia de la Madre Tierra para el invierno...Y esa imagen viene bien en éste día de Acción de Gracias.
Y yo termino contenta de volver a escribir. Aprovechando el fin de semana largo, que al final, no celebramos como la mayoría de la gente, me recuerda mi hija al pasar... Y luego las dos coincidimos en que eso no importa mucho cuando uno agradece cada día, como un regalo, el privilegio de poder compartir la vida en su esplendor cotidiano.