10/10/16

Encanto otoñal




El otoño siempre es encantador!


Las hojas de los árboles se apresuran en tapizar el suelo que aún esta húmedo por la última lluvia. Hasta parece que el viento las ayudara dándoles el empujón mágico para que emprendan su alocada danza llena de volteretas antes de aterrizar sobre el paso del jardín.

Desde hace unos días la naturaleza de Montreal se despierta rojiza por las mañanas y se despide dorada, iluminada por los últimos rayos del sol de la tarde. Un poema que consuela frente al frescor intenso de la temporada.

De pasaje por el mercado, me quedé observando una montaña de belleza! Eran calabazas y zapallos, de esos que inspiran con sus colores y formas caprichosas y que luego nos hacen pensar en postres y sopas deliciosas y reconfortantes. Son los placeres que nos deja la abundancia de la Madre Tierra para el invierno...Y esa imagen viene bien en éste día de Acción de Gracias. 

Y yo termino contenta de volver a escribir. Aprovechando el fin de semana largo, que al final, no celebramos como la mayoría de la gente, me recuerda mi hija al pasar... Y luego las dos coincidimos en que eso no importa mucho cuando uno agradece cada día, como un regalo, el privilegio de poder compartir la vida en su esplendor cotidiano.