13/2/16

Amor a la italiana





Para aquellos que festejan el amor todos los días y sin convenciones. 

A veces realizamos asombrados como la realidad puede superar a la ficción...
Y otras vemos atónitos cuentos hacerse realidad.

Mi italiano es apenas elemental! Lamentablemente no heredé la lengua de mis bisabuelos durante mi infancia. Pero en un intento por familiarizarme de a poco y con diversión, encontré en Internet La Bella e la Bestia (La bella y la Bestia) una miniserie coproducida en 2014 por Italia y España para la televisión pública.

Es cierto que La bella y la bestia figura entre las películas infantiles que más me gustaron en la época en que los veía en abundancia con mis hijas. Esta historia, por alguna razón, siempre me emocionaba al final porque mi romanticismo adolescente sale de vez en cuando sin permiso. Aquella versión animada mostraba que las buenas maneras y la gentileza en la convivencia se interpretan como una demostración de amor. Plus realista, la mini-serie va mas allá de las formas, porque toca con dramatismo la importancia de los valores y reconoce la bestialidad como parte de la dualidad humana.

 Si lo traemos a nuestros días, los casamientos principescos pasan en las noticias junto a las historias de horror cometidas por bellos y atractivos seres dejándonos espantados y escandalizados… 

Los 2 capítulos narran una trama bastante compleja y deliciosamente ilustrada. La cuentan sus protagonistas, un príncipe llamado León DalVille que se ha transformado en un hombre sin piedad y odioso tras la muerte de su esposa. Bella Dubois, hija de capitán derrotado que será retenida por el príncipe en garantía, hasta que su padre page una deuda que tiene con él. Y la Condesa Helena, una sobrina del príncipe que vive en el castillo y que está dispuesta a todo por casarse con León. 

La belleza de la escenografía y un vestuario magnifico de dan un marco fantástico a ese amor que lucha contra todo y espera sobrevivir al final. Pero el conflicto no se queda en la historia romántica dado que nos leva sutilmente por diversos caminos, algunos ya conocidos como el de la desigualdad social, fuente conflictos sociales en la Francia pre-revolucionaria y otros inesperados como la violencia de género. Como en todo cuento, algunos sujetos son planteados y resueltos rápida y simplemente, pero suman a lo interesante. En definitiva, una muy linda  adaptación.

A dos días de la fiesta de San Valentín la historia me tocó de nuevo el corazón y me pareció una pequeña joyita del romanticismo clásico. Me quedo con esa expresión del amor, casi silenciosa que vemos en ciertos momentos de la película y que contrasta con las pretenciosas muestras que a menudo vemos para festejar San Valentín en nuestros días. También me dejó pensando en la dualidad del amor, que con sus gestos puede herir profundamente o salvar y curar un gran dolor.  

La miniserie no esté disponible con subtítulos en español o en francés (al menos yo no la encontré!). Pero creo que igual es posible entender los cortos diálogos con un nivel básico de inglés o italiano (esta la filmada originalmente en inglés pero doblada al italiano y subtitulada en inglés).

Lindo, muy lindo para inspirarse con el amor no sólo en febrero
 sino todos los días del año!



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