Chilecito es ese valle precioso y mágico
que se lleva prendido en el alma cuando uno esta lejos.
(Provincia de La Rioja - Argentina)
Creo que las bellezas naturales de Chilecito exhalan poesía y que los poetas de su tierra han sabido cazar sus versos con talento chamán. Siempre que pienso en ese lugar, me pregunto si terminará siendo, después de tanto andar, mi lugar en el mundo, al que volveré un día para no irme más.
Por lo pronto, vuelvo cuando es posible para reencontrarme con mis afectos, que subsisten a pesar de la distancia y gracias al intercambio en las redes sociales, que acortan el camino entre ese lugar y Montreal. Vuelvo siempre porque es cuna y albergue de parte de mi amada familia y de grandes amistades que me ayudan a rescatar las más lindas vivencias de adolescencia.

Los paseos que hacemos con mis familia cada vez que vamos, son siempre momentos extraordinarios e inolvidables.
Varios de mis conocidos de La Plata y Montreal hayan dado “el saltito”, algo guiados por mi gran amor por esas tierras y volvieron enamorados de sus paisajes y del calor de su gente.
Ayer, fue día de fiesta porque Chilecito cumplió 301 años de su fundación. Y eso me recuerda que febrero es el mes de otros grandes acontecimientos profundamente significativos para la región: la Chaya (festejos del carnaval), la Vendimia y el comienzo de la Cuaresma cristiana.
Por ser un mes tan especial para los chileciteños, vale hacer un brindis amistoso por su prosperidad y la de su maravillosa gente que festeja con alegría y orgullo a todo corazón!
Fotos: Facebook y Twitter las dos primeras, las otras pertenecen a mis álbumes personales.


